« Me llamo Viruta Galindo y, no sé tú, pero yo no quiero crecer. Todo empezó cuando me quedé dormida en el sofá y mi padre no me llevó en brazos a la cama. Ahí lo tuve claro. Se acabó mi infancia para siempre. Porque crecer no es como una extraescolar de la que una se pueda desapuntar. ¿O tal vez sí?». Viruta tiene doce años y una terrible sospecha: ¡su infancia se acaba! Desde aquel fatídico domingo los adultos hablan raro, llorar parece que está prohibido y siente cosas nuevas mientras echa de menos otras que no han desaparecido del todo… Por suerte, todavía le quedan las croquetas de su abuela Tatá o las risas con su amiga Chis. Y es que es de lógica aplastante que la infancia no desaparece de golpe, sino que se va escondiendo en las pequeñas cosas que un día dejan de ocurrir. Viruta decide encontrar la manera de hacerse mayor sin perder a la niña disfrutona que todavía es. Porque todos hemos sentido esas ganas de que algunas cosas duren para siempre. « Sara Bonet es una autora con imaginación exquisita, sensibilidad y una mirada única que convierte esta primera novela en una pequeña y continua celebración de la lectura». Espido Freire