La brevedad del verso deviene el modo de expresión ideal para una mirada extrañada sobre el mundo, mientras el estilo directo y una aparente ingenuidad se convierten en las señas de identidad de una poética fuera de norma que, sin embargo, tiene un personal oído para la tradición y se gesta bajo la influencia de poetas como William Carlos Williams, Emily Dickinson y E. E. Cummings. Entre carreteras, pastizales, cementerios y excéntricas criaturas, este volumen es una invitación para descubrir la faceta menos conocida de un escritor inclasificable que se inició en la poesía para aprender a escribir una oración y encontró en el género una forma de plasmar toda su imaginación y su talento.