Estos relatos, seleccionados entre lo más representativo de la obra de Patricia Highsmith, sedujeron a realizadores de estilo tan diversos como Samuel Fuller, Mai Zetterling o Maurice Dugowson —para citar sólo a tres de los más conocidos—, quienes los eligieron para realizar una serie de doce películas destinadas a la televisión, presentadas por Anthony Perkins e inspiradas por una escritora que ha trascendido las barreras del género —la novela de « suspense»— para llegar a ser una de las voces más originales de la literatura contemporánea. Atmósferas ominosas, un humor la mayor parte del tiempo muy negro y una aguda observación de caracteres hacen de estos cuentos un verdadero deleite para los aficionados al fascinante mundo de Patricia Highsmith, y la primera dosis de una droga que ya no podrán abandonar aquellos que aún no la conozcan. El relato favorito de la autora es, como afirma en el prólogo, Despacio, despacio, a merced del viento , título sugerido por las palabras de un colaborador de Richard Nixon, quien dijo en una ocasión que le gustaría ver colgados de esa manera a sus enemigos. En Bajo la mirada de un ángel sombrío nos cuenta las penas de un insignificante y honrado ciudadano que ahorra para pagarle a su madre la estancia en el asilo de ancianos. En Sustancia de locura , un abnegado marido soporta mientras puede la afición combinada de su esposa por los animales domésticos y la taxidermia. En El espantapájaros , el lector descubre lo peligrosos que pueden resultar los vecinos, tan peligrosos como el ladrón de El amante de los escalofríos . Doce relatos, en suma, escritos con mano maestra, con el humor perverso e inteligente que caracteriza a su autora y que desvelan sutilmente la cara oscura y amenazante de toda realidad.