« Una novela terrible, y terriblemente divertida» (Bertrand Leclair, lnformation ). « El título reenvía a la página 113 con sus pasmosas afirmaciones: paralelamente al liberalismo económico, el liberalismo sexual conduce a la pauperización absoluta de los vencidos (los feos, los tímidos, etc.)... A su lado, Bernhard y Cioran parecen literatos muy divertidos. Algunos dirán que sólo es un documento, un testimonio auténtico (?) sobre una depresión, algo hoy en día banal. Pero no es así, este texto no suscita ninguna curiosidad o piedad malsanas. Sólo puede ser la perfecta creación de un escritor implacable» (Michel Polac, L'Événement du Jeudi ). « Como reacción ante el triunfo de la bufonada y de la indecencia, su novela cruel, de un humor cruel, de un estilo acerado, en su radical rechazo de nuestra sociedad vengará a aquellos que se sienten asfixiados» (Dominique Guion, Le Figaro Littéraire ). « Un libro seco, bien escrito, de un humor negro, diestramente dirigido hacia una catástrofe anunciada -una existencia desastrosa-, marcada con implacable indiferencia... Una novela de aprendizaje al revés, que se convierte en un tratado de desesperación lúcida» (Josyanne Savignau, Le Monde ). « El proceso vitriólico de la cultura de empresa adulada en la década anterior» (Marc Weitzmann, Le Nouvel Observateur ). « El narrador de esta novela es el hombre unidimensional de Marcuse» ( Publishers Weekly ). « Gracias a Michel Houellebecq la literatura está lejos de decir su última palabra. Me parece incluso que ensaya a enunciar, de nuevo, el mundo tal como es» (Gérard Guégan). « Es El extranjero de Camus para la sociedad informatizada» (Tibor Fischer).