Un tour de force escalofriante y brutal es la jugada que Martin Amis ensaya en La flecha del tiempo , una novela impactante que fue calificada por Frank Kermode, uno de los más prestigiosos críticos contemporáneos, como « una extraordinaria hazaña de imaginación, un genuino desafío para los lectores». Y es que aquí, en un prodigio de osadía narrativa, Amis reconstruye la idea convencional del tiempo para explorar la naturaleza del pasado en una historia que empieza, se desarrolla y termina al revés . De esta manera, encontramos a un agonizante doctor Tod T. Friendly cuya muerte da comienzo a un viaje por aquella vida que tuvo varias identidades, no pocos secretos y una tan enigmática como sospechosa inquietud. En el laberinto temporal de esa fuga vemos cómo Friendly rompe con sus amantes y después se enamora de ellas, arruina a sus pacientes antes de que vayan a visitarlo y escapa de una culpa terrible de la que se ignora su impredecible por qué. John Young, Hamilton de Souza y Odilo Unverdorben, otros nombres de ese mismo hombre, van entonces de la vejez a la juventud y, mientras tanto, se pasean por distintas ciudades hasta llegar al centro del origen: Auschwitz. En ese campo de concentración, donde el mundo y sus valores fueron puestos de cabeza, Amis coloca un espejo en el que se refleja el tiempo, pero también la propia cultura contemporánea. El resultado es una novela asombrosa y cruel, cuyo elegante nerviosismo sugiere que, tal vez, en la Historia sólo hay sentido si se altera el orden. En resumen, un texto mayor, pese a su brevedad, del vitriólico autor de novelas tan extraordinarias como Dinero y Campos de Londres .