Armarse de un espacio propio —físico, simbólico— en tiempos de precariedad, acotar la intimidad cuando todo se narra al minuto: la voz que construye estos poemas inicia una revolución. Juan María Prieto ha escrito un libro visionario que no distingue entre la emoción y la política, sino que entiende su lucha como un todo. Las respuestas a las expectativas ajenas —y las propias— cuando se alcanza la madurez, la rebeldía ante quienes se empeñan en una forma única de vida: todos estos trazos erigen La fundación . Con un deslumbrante trabajo de lenguaje —heredero de la tradición que utiliza la imagen como una contraseña—, desde una valiente reflexión sobre el vínculo entre poesía y realidad, Juan María Prieto se confirma como uno de los poetas más poderosos de su generación.