Lik y Lak viven en una tierra plana mucho más allá de nuestra Tierra, pero Sukhavati no es un planeta. Si vivieras allí « podrías andar eternamente sin volver jamás al lugar desde el que empezaste la caminata». En Sukhavati el tiempo apenas transcurre. La vida apenas transcurre. Cien años o mil años no son más que un soplo en la gran eternidad. Lik y Lak tienen una gran ilusión: visitar la Tierra, sobre la que su anciano amigo Oliver les cuenta historias maravillosas. Un día su deseo se cumple: Oliver ha preparado una bola de cristal en la que los dos niños podrán viajar a la Tierra. Pero no será sólo un viaje de placer, pues Oliver les pide algo muy importante: que hagan saber a las personas que viven allí lo maravillosa que es la vida.