Kate es la mayor y más responsable. A sus catorce años, es la única que recuerda a sus padres, especialmente las últimas palabras de su madre pidiéndole que cuidara de sus hermanos. Michael , de doce años, es el empollón y el despistado de la familia. Ha perdido más gafas de las que pueda imaginar, aunque a veces el problema es que ni se acuerda de que las lleva puestas. Libro que encuentra, libro que devora, especialmente si habla de sus queridos Elfos. Emma , con solo once años, es pura dinamita. Decidida y directa, dice siempre lo que piensa, sin importarle las consecuencias. Suya es la frase: « Si quieres que te respeten, pelea». Desde que les apartaron de sus padres, diez años atrás, la vida de Kate, Michael y Emma ha transcurrido de orfanato en orfanato. Ahora acaban de llegar al último de su larga colección: situado en lo alto de una colina, parece un enorme castillo a punto de derrumbarse. Pero las sorpresas no acaban aquí: el orfanato está dirigido por el excéntrico doctor Pym -Michael no tiene ninguna duda de que es un mago- ¡y ellos son los únicos niños del centro! Por eso, muertos de curiosidad y sin nada que perder, dedican el primer día a inspeccionar todas y cada una de las habitaciones, y descubren pasadizos secretos, escaleras subterráneas y, lo más importante, un libro de color esmeralda que cambiará sus vidas para siempre... Juntos, los tres hermanos descubrirán que: La magia existe (Michael ya lo sabía). Hay libros muy, pero que muy peligrosos. Les guste o no, deben salvar el mundo. La crítica ha dicho... « Algunos lectores pensarán que es un libro muy largo..., pero cuando lo acaben desearán que lo hubiese sido más.» Kirkus Reviews « Con guiños a Harry Potter y a Narnia, los lectores esperarán impacientes el siguiente libro.» School Library Journal