Javier Marías rinde homenaje en este libro a uno de los novelistas contemporáneos que más admiraba: Vladimir Nabokov. Su intención era conmemorar a un escritor con el que se sentía en deuda literaria y animar a los lectores a que lo busquen con más frecuencia. Marías nos cuenta, por ejemplo, que un día de 1950 la mujer de Nabokov, Véra, logró detenerlo cuando se disponía a quemar los primeros capítulos de Lolita , agobiado por las dudas y las dificultades. También que le molestaba mucho que le atribuyeran influencias, fueran de Joyce, Kafka, Proust o de Dostoyevski. Y que los mayores éxtasis los experimentó a solas: cazando mariposas, creando problemas de ajedrez, traduciendo a Pushkin y escribiendo. Una semblanza titulada « Vladimir Nabokov en éxtasis», la traducción de dieciocho poemas, algunos problemas de ajedrez con sus soluciones en versión de Félix de Azúa, los artículos « El canon Nabokov» y « Fantasmas leídos», la pieza « La novela más melancólica ( Lolita recontada)» y una selecta colección de fotografías conforman este emocionante testimonio. Críticas: « Marías representa a las letras hispanas en el mundo por su prosa de fuerza expresiva». Mircea C rt rescu « Que Javier Marías haya muerto sin el Premio Nobel le quita mucha categoría al Premio Nobel». Arturo Pérez-Reverte « Encontró una voz, una temática y un estilo tan propios que lo convirtieron en un fenómeno excéntrico, dentro de la literatura española y quizá también para sí mismo. La escritura de Javier Marías no se parece a ninguna otra». Eduardo Mendoza « Es uno de esos raros y preciosos seres, un simple novelista amante de las historias e intrigado por el mal». Colm Tóibín « De lejos es el mejor prosista español actual». Roberto Bolaño « Javier Marías es un escritor maravilloso». John Banville « Uno de los mayores novelistas de nuestro tiempo en cualquier lengua, pero que honró la nuestra». Juan Gabriel Vásquez « Si tuviera que nombrar a un solo escritor contemporáneo de su calidad, sería García Márquez». Marcel Reich-Ranicki