Desde niño, Ignacio Aldecoa nunca dejó de soñar con el mar. Para él representaba la libertad, y ésta, en sus propias palabras, era « tener un lugar en el sol», porque la libertad es el estado natural del escritor. En alta mar, las fuerzas naturales se oponen a los hombres con extrema crudeza. Esa realidad aparece retratada en esta novela ya clásica de nuestra literatura, a veces triste y siempre auténtica, en la que se dignifica la miseria de un oficio duro y peligroso. Aldecoa escribió Gran Sol después de compartir la intensa experiencia de la pesca de altura con los marineros del Cantábrico. Testigo del sacrificio y la pobreza, consigue acercar al lector con singular talento su día a día, sus conflictos laborales, sus dificultades y sus conversaciones cotidianas, sin perder nunca de vista la constante amenaza de la fatalidad. El íntimo vínculo entre los pescadores y la naturaleza queda al descubierto por medio de un lenguaje luminoso y colorista de una maestría indiscutible. La crítica ha dicho: « Una novela fabulosa que me impresionó y se me quedó en la memoria.» Antonio Lucas « El mar, que tanto tiene que ver con la libertad, estará siempre presente en su literatura. [...] Siempre el mar. Mar del peligro, mar del trabajo, mar contemplado desde la cubierta de un barco o desde la melancolía de la costa.» Josefina R. Aldecoa « Vivió sin afianzarse nunca del todo sobre la realidad, aunque no por eso negándose a explorarla y a entender, como pocos, lo insoportable que era. La conoció pactando con ella a ratos, y a ratos huyéndola para pedir albergue en la morada de la fantasía [...]. Allí dentro nos espera siempre una historia que redime del tedio de vivir.» Carmen Martín Gaite « Tiene la verdad, la emoción, la ternura y la complejidad de lo que sólo desde la gran literatura puede verse y recordarse.» Luis Mateo Díez « Es su palabra de artista la que impulsa un ambiente objetivamente mísero a un plano extraordinario y la que eleva a su autor entre los de su generación.» Manuel Longares « Una literatura llena de fuerza poética y social [...] que alcanza peculiares resonancias simbólicas.» José María Merino « Abunda el relato de cuidados pasajes, de palabras medidas, de frases bellísimas, plenamente logradas [...]. Gran Sol quizá sea la mejor novela de Aldecoa.» Jorge Cela Trulock « Visto como fuerza adversa y primaria, este mar grandioso no admite dominio y, más que cualquier otro elemento natural, recuerda en cada momento la inestabilidad —real y metafórica— de la condición humana. En la furia de la tempestad o en la monotonía de la bonanza, a bordo de los dos barcos pesqueros en que se desarrolla la novela no hay herida del cuerpo que no sea también una enfermedad del alma.» Elide Pittarello