En 1984 muere asesinado en París Gérard Lebovici, acaudalado magnate cinematográfico, editor de extrema izquierda y amigo íntimo del autor. Los motivos del crimen nunca fueron aclarados, pero la prensa aprovechó para lanzar una campaña difamatoria sobre las « malas compañías» del asesinado. Algunos diarios señalaron incluso al propio Debord, el fundador y líder de la Internacional Situacionista, de instigador del crimen. Ante semejante desafuero, el pensador decide presentar una denuncia por difamaciones y los tribunales le dan la razón. Al año siguiente publica este libro, conciso ajuste de cuentas con los calumniadores, en el que brilla su talento de polemista y en el que da una lección magistral sobre los procedimientos de la mentira periodística. En 1984 muere asesinado en París Gérard Lebovici, acaudalado magnate cinematográfico, editor de extrema izquierda y amigo íntimo del autor. Los motivos del crimen nunca fueron aclarados, pero la prensa aprovechó para lanzar una campaña difamatoria sobre las « malas compañías» del asesinado. Algunos diarios señalaron incluso al propio Debord, el fundador y líder de la Internacional Situacionista, de instigador del crimen. Ante semejante desafuero, el pensador decide presentar una denuncia por difamaciones y los tribunales le dan la razón. Al año siguiente publica este libro, conciso ajuste de cuentas con los calumniadores, en el que brilla su talento de polemista y en el que da una lección magistral sobre los procedimientos de la mentira periodística.