« Memorial o fabulación autobiográfica, terapia o retorno nostálgico a la edad en la que nada es imposible, La sonrisa del gato es, sobre todo, un libro para leer por el placer de leer» (Jean Chesnaux, Le Quinzaine Littéraire ). « Después de haber atravesado estas páginas desopilantes de candor, de poesía, de sufrimiento y de desacralización del mundo adulto, conservaremos largo tiempo con nosotros este fresco, uno de los más convincentes de los años de la Ocupación» (Irène Blanc). « La sonrisa del gato es y quiere ser una novela, se lee de un tirón como las novelas, las verdaderas, aquellas que se leen sin respiro hasta la madrugada, con las lágrimas en los ojos y el corazón destrozado» (Mattieu Galey, L'Express ). « Pero ¿qué nos dice Maspero, a fin de cuentas, en este relato, sino que estos pocos meses han sido para su héroe los más prodigiosos aceleradores de su madurez, de su educación, de su sensibilidad política, social, humana? El Gato ha sido sucesivamente un niño, un adolescente, un adulto; ha aprendido el miedo, el valor, la desesperación, la espera, la ternura, el amor, la muerte. Y ahí está lo esencial de esta novela tan certera, tan púdica, tan intensa, que casi nos hace ahora lamentar todos estos años en que el escritor Maspero se escondía tras el librero y editor del mismo nombre» (Frédéric Vitoux, Le Nouvel Observateur ).