Un circo recorre los pueblos de una Latinoamérica que es como una mágica condensación de todo el continente. En los carromatos van los hermanos Caprile, malabaristas venidos a menos pero que antaño fueron los más admirados en las fastuosas fiestas de los palacios de Europa; Anabelle, la bella trapecista, el « cisne negro», hija de un judío polaco y de una laudista brasileña, vendida por su padre al dueño del circo Cinco Estrellas; las mellizas Cloe y Cleo; el enano Caifás y Asdrúbal el Mago, el enamorado de Anabelle, que acabará guardándola literalmente en su corazón... Pero en este circo, en palabras del autor, « conviven personajes de ficción con figuras reales. Entre otros, desfilan, pasan, viven, respiran, José Raúl Capablanca, lsadora Duncan, Tina Modotti, Felipe Dulzaides, Ernesto Lecuona y Julián Orbón, el trovador Cacho Duvanced, Horacio Quiroga, Wichy Nogueras, Octavio Smith y mi padre, Elíseo Diego. Tengo parientes que hubieran podido vivir en las páginas de mi novela. Tías maromeras, madrinas trapecistas, abuelas pianistas y tíos tenores, bailarines de charlestón en patines, poetas; buscavidas y cuentavidas. Una familia bien particular». Estructurada como una función de circo (primer acto, intermedio y segundo acto), esta novela es la revelación de un escritor excepcional, digno heredero de la mejor narrativa latinoamericana, que suma a las cualidades de sus predecesores una inagotable capacidad tabuladora y un singular sentido del humor teñido de melancolía.