Con una fuerza y una originalidad insólitas, Denis Johnson nos sumerge brutalmente en la otra cara del sueño americano a través de una historia de perdedores, una pareja de potéticos Bonnie y Clyde contemporáneos. Bill y Jamie son un par de guiñapos maltratados por una sociedad que aplasta a los que no soportan las tensiones de la vida corriente, dos seres a la deriva en una novela « neorromántica» cuyo tema es la imposibilidad de ser inocente (de ser un « ángel») en la Norteamérica actual y que nos sumerge en la otra cara del sueño americano. Los protagonistas se conocen a bordo de un autocar en ruta hacia Pensilvania: ella, Jamie, huye con sus dos hijas pequeñas de un matrimonio acabado; él, Bill, es un ex marino, delincuente de poca monta, alcohólico, condenado al nomadismo. Unidos por el azar, y tras deambular por los peores barrios de Pittsburgh y Chicago, su estación término es Phoenix, Arizona, donde vive la familia de Bill, que muy pronto llevará a cabo un caótico atraco a un banco... Queda ya muy lejos la época de los vagabundos celestiales de Kerouac, de las locas correrías por el simple placer de la velocidad y de los grandes espacios. La vida les muestra ahora su rostro salvaje a los personajes, y no les deja escapatoria. No hay otro futuro que el de los electroshocks y la cámara de gas: el sueño ha terminado. « Desde las primeras páginas, parece obvio que el debut novelístico de Johnson está ejecutado con un lenguaje de distorsión expresionista que recuerda a los aguafuertes de Goya» ( Kirkus Review ). « Un libro terrible, una mezcla de poesía y obscenidad... Johnson ha escrito una primera novela salvaje y deslumbrante» (Alice Hoffman, The New York Times ). « Puede evocar a Hubert Selby (es un cumplido), a David Goodis (es un cumplido) y a Jim Thompson (es un cumplido). Más negro, imposible» (Jeanne Folly, Les Nouvelles Littéraires ). « Hacía muchos años que una primera novela no me impresionaba tanto» (John Le Carré) « Dennis Johnson es un escritor de primera clase» (Robert Stone) « Una prosa de un poder y un estilo asombrosos... Una pequeña obra maestra» (Philip Roth).