« Soy un cura exorcista. Enfrento con frecuencia al diablo y lo conmino a abandonar esos cuerpos que decidió poseer. Lucho contra el demonio. Es una tarea muy pesada, que representa un esfuerzo que supera los límites conocidos como " humanamente posibles". Es el combate de un humano contra las fortalezas más antiguas del Universo. La mía, queda claro, no es una actividad sencilla». ¿Cómo se reconoce a un endemoniado? ¿Por qué el diablo elige a determinadas personas como sus víctimas? ¿Cómo se lleva a cabo esta práctica que los exorcistas ortodoxos realizan desde hace quinientos años? El Padre Carlos Mancuso es una persona común y corriente con una ocupación extraordinaria: está autorizado por la Iglesia Católica para practicar exorcismos. Cada vez son más las personas que lo consultan consternadas por situaciones extrañas que los tienen como protagonistas. Acostumbrado a ser un referente en la materia, lo convocan de distintos países del mundo tanto para realizar su praxis como para dar seminarios dentro y fuera del ámbito eclesiástico.