En 1494, Sebastian Brandt dio a la imprenta el que se había de convertir en uno de los bestsellers más extraordinarios, Das Narrenschiff ( La nave de los locos ). Traducida a casi todas las lenguas europeas, fue espejo inmisericorde de los vicios y defectos de su tiempo. Quinientos años más tarde, en 1926, un escritor secreto escribía Das Totenschiff ( La nave de los muertos ), en la que realizaba una crítica feroz de la política al servicio de los poderosos. Gerard Gales, su protagonista, pierde su barco en Amberes y termina embarcándose, tras innumerables peripecias, en el Yorikke , que alberga a todos los marginados sociales sin identidad. La novela, mítica en la historia literaria contemporánea por su extraordinario talento épico y que, como La nave de los locos en su día, adquirió una fama inmensa, engarza la crítica social con la estética del fracaso, en una soberbia y emocionante peripecia que nos abraza con la emoción de las grandes aventuras románticas.