Los versos de Aurora Luque—« la más griega de nuestras escritoras modernas» a ojos de Jaime Siles—parten de una afinidad con la tradición clásica que le permite a un tiempo poetizar las inquietudes de nuestro tiempo con extraordinaria sensibilidad y hermanarnos con la humanidad entera. Desde los poemas tempranos de Hiperiónida (1981) hasta los celebrados versos de Un número finito de veranos (2021)—Premio Nacional de Poesía 2022—, el canto a la cultura y la vida del Mediterráneo, el hedonismo como réplica a la finitud, la exaltación de los sentidos y el cultivo del espíritu son algunas de las calas donde fondea la « poética solar» que celebra la vida, frágil pero pletórica, y sus ambivalentes ofrendas—la belleza, la amistad, el deseo—, así como la insobornable autonomía de la poesía. Cual « camarada de Ícaro», la poeta ha surcado durante veinte años los cielos en busca de « ese esplendor de la experiencia » que nos permite sabernos vivos, y su poesía reunida en esta edición a cargo de Josefa Álvarez ofrece al lector un viaje extraordinariamente audaz y exuberante.