El gaviero es el marino que , situado sobre la gavia o vela mayor, otea el horizonte. Ve más que el resto pero no puede ser sus ojos, pues todo lo ve antes y desde otra perspectiva, no transmisible. Por los poemas de Álvaro Mutis yerra su carácter fabuloso, el torrente de lo vivo y lo imaginario, la voz que canta al viaje, que recrea las batallas y las vidas de otros hombres, que recoge los vestigios del amor, que zarpa a la muerte, una voz casi ancestral que celebra la maravilla perdida. Liberados de ataduras formales y de género, los versos de Álvaro Mutis dan fe del inesperado prodigio que obran las palabras, como apunta el poema que cierra el volumen, en manos de « infatuados tribunos ávidos de un poder hecho de sombra y desventura». Octavio Paz dijo... « Mutis es un poeta de la estirpe más rara en español: rico sin ostentaciones y sin despilfarro. Necesidad de decirlo todo y conciencia de que nada se dice. Amor por la palabra, desesperación ante la palabra, odio a la palabra: extremos del poeta. Gusto del lujo y gusto por lo esencial, pasiones contradictorias pero que no se excluyen y a las que todo poeta debe sus mejores poemas.»